Years And Years, tan aclamada como fallida

Una de las series más aclamadas de este año que podemos encontrar en la plataforma de HBO ha sido Years And Years, estrenada a finales de la pasada primavera. Con tan solo seis capítulos ha cosechado muy buenas opiniones tanto de la crítica especializada como del público. Pero, ¿es para tanto?

Years And Years nos narra la historia de una familia británica a lo largo de varios años en un futuro próximo pero distópico, en un contexto político inestable, tanto local como internacional. Los cuatro hermanos protagonistas pasarán por muchas peripecias de diversa índole, ya sean familiares, sentimentales, laborales, políticas o tecnológicas.

Y ese es el principal problema de Years And Years, y no es menor: la mezcla de géneros. El batiburrillo entre drama familiar costumbrista, distopía política, drama de parejas e hijos, distopía futurista e incluso thriller no hace más que desconcertar. Uno durante los primeros capítulos no acaba de ver hacia dónde se dirige la serie. Y es al final cuando se comprende que, efectivamente, va a ninguna parte.

Years And Years no es más que un capítulo de Black Mirror estirado y alargado para ocupar el tiempo de seis, pero nada más. Si conocéis mi opinión de Black Mirror -podéis verla aquí y aquí– sabréis que esto que digo no es precisamente algo bueno.

Al igual que la mencionada serie, Years And Years está repleta de ocurrencias sin sentido; de cosas más o menos impactantes, pero casi siempre inverosímiles; y de superficiales y obvias reflexiones políticas que aluden al populismo, al Bretxit, a los derechos LGTI y a la inmigración – por mencionar las principales-.

El colmo es el anticomunismo que desprende explícitamente aludiendo a que en algunos países de Europa los comunistas persiguen y encarcelan a los hemosexuales. Un disparate que debe escandalizar a cualquiera que sepa lo mínimo de política.

Sin embargo, encaja muy bien en la ola de anticomunismo que se está colando últimamente en las producciones cinematográficas y, en especial, para televisión. Como hemos visto en los ejemplos de Chernobil o en la tercera temporada de Stranger Things. Parece que la vuelta a la nostalgia ochentera también nos ha devuelto la propaganda más burda de la época de Reagan y Thatcher.

Los escasos seis capítulos de Years And Years se hacen largos por culpa de un ritmo que nunca llega a despegar. Algo por otra parte de lo más lógico, ya que narrar de forma ágil y fluida tal mezcolanza de tramas y géneros está solo al alcance de los genios, y este no es el caso.

La presencia de Emma Thompson en el papel de la populista Vivienne Rook es lo que más destaca de la serie. Su imagen es omnipresente, pero siempre de fondo. Uno se pregunta cuándo vamos a poder acercarnos a ese personaje, que es de lejos el más interesante; cuándo va a llegar esa trama a su clímax. Por desgracia, la respuesta es: nunca. Por una parte resulta ser todo un desperdicio. Por otra, bueno, es que quizá no tenían más que contar y el personaje era solo una fachada.

El final de Years And Years es de lo más decepcionante. Es un quiero y no puedo que resulta a medio gas. Y del epílogo ni hablemos. Solo cabe preguntarse: «¿cuánto le queda a esto?«. Lo peor es que queda abierta a una segunda temporada. A mí que no me esperen.

Years And Years
4.3 Puntuación total
Pros
- La mezcla de géneros
- Todos los defectos de Black Mirror
Contras
- Emma Thompson
Dirección
Guion
Arte
Actuaciones

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