Por qué el Sgt. Pepper’s de The Beatles cambió el mundo de la música

Por qué el Sgt. Pepper’s de The Beatles cambió el mundo de la música

Estos días se ha cumplido el 50º aniversario de la publicación del mítico disco de The Beatles Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967). Yo, que soy muy fan, no puedo dejar pasar la oportunidad para hablar un poco de esta obra maestra. Así aprovecho para comentar algunos aspectos que considero importantes y que en los medios que se hacen eco del aniversario no se mencionan tanto.

Para empezar: el Sgt. Pepper’s no es el mejor disco de The Beatles. Hala, ya lo he dicho. Seguro que habrá quien ponga el grito en el cielo, pero es así. Para mí su mejor álbum es The Beatles, también llamado “Álbum Blanco” por su portada. Si hubiese sido un disco sencillo en vez de doble creo que nadie discutiría ese hecho. Pero bueno, este tema da para otro post y debe ser contado en otra ocasión.

Volviendo al Sgt. Pepper’s, y una vez dicho lo anterior, también hay que dejar claro que es uno de los discos más influyentes de la historia de la industria del Rock’n’roll, si no el que más. Las razones son muchas, y voy a intentar comentar algunas de ellas.

En el aspecto musical supone una clara revolución, pero que no parte de la nada. La auténtica revolución se había dado un año antes con el álbum Revolver (1966). Es en este disco donde los de Liverpool comienzan a experimentar de verdad y a crear algo más allá del Rock’n’roll de la vorágine de los primeros años de la llamada beatlemanía.

Pero por entonces todavía hacían giras y eso quitaba mucho tiempo y concentración para la creatividad. Además tenemos que recordar que hasta el 66 The Beatles publicaban dos discos al año, más los pertinentes singles. Era otra época y otra dinámica de la industria, la cual cambió precisamente con la publicación del Sgt. Peppper’s.

Tras abandonar las giras el grupo se tomó un descanso que les sirvió para tomar algo de perspectiva y afrontar el próximo álbum de una forma muy diferente a los anteriores. Eso sí, tras el cese de los tours y el parón en la frenética frecuencia en la publicación de discos, se dispararon los rumores de separación del grupo. Lo que pronto se iba a desmentir.

The Beatles se encerraron en el estudio cuatro meses para crear y experimentar con una libertad creativa total, algo insólito entonces -y ahora-. Y además contaban con la fundamental colaboración de George Martin, su productor y también llamado “el quinto beatle“. No cabe duda de que gran parte de las orquestaciones son responsabilidad suya.

Y es que Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band es un disco muy orquestal, lleno de múltiples instrumentos, capas sonoras y experimentos varios con los micrófonos y las cintas. Es decir, The Bleatles dejaron a un lado el Rock’n’roll para hacer un disco avant-garde. O, lo que en el contexto de mediados de los 60 se llamaría psicodelia. En cualquier caso fue un paso arriesgadísimo.

El Sgt. Pepper’s es el proyecto de Paul McCartney en casi todos los sentidos. Es el momento en el que Paul desplaza a John como, digamos, compositor principal de éxitos y toma las riendas del grupo. Recordemos que hasta entonces, si bien Paul firma un buen puñado de grandes temas, la mayoría de exitazos de The Beatles eran principalmente cosa de John Lennon.

Antes de pasar a hablar de los temas del álbum propiamente dicho es obligado mencionar los singles que le precedieron. En aquella época lo habitual era lanzar los éxitos en singles sueltos, y los álbumes se reservaban para los “descartes”, podríamos decir, aquellas canciones que no eran lo suficientemente comerciales como para ser radiadas. Estos sencillos no se volvían a incluir en el álbum, como ahora es habitual.

Por lo tanto es obligado incluir en la época del Sgt. Pepper’s el single doble que lo precedió y que incluía como cara A Strawberry Fields Forever y como cara B Penny Lane. Aunque por los motivos que ya he dicho no fueron incluidas en el álbum -posteriormente sí entraron a formar parte de su siguiente disco Magical Mistery Tour (1967) como relleno-, ambas son 100% Sgt. Pepper’s y forman parte de las mismas sesiones de grabación.

La revolución que vendría con el álbum fue precedida por la rompedora y maravillosa obra maestra que es Strawberry Fields Forever. Una vez más John Lennon firmaba el primer single de éxito y uno de los clásicos del grupo, algo que a partir de ese momento pasaría en su mayor parte a ser cosa de Paul en el futuro. Además es de las pocas canciones realmente geniales que John aportaría en la era del Sgt. Pepper’s. Como anécdota el tema fue compuesto en España, en concreto durante la estancia de Lennon en Almería mientras rodaba la película How I Won The War.

Por otro lado -el lado B-, Penny Lane es una estupenda canción muy al estilo de Paul que, aunque no alcanza las cotas de genialidad de Strawberry Fields Forever, presagia lo que será la tónica general del Sgt. Pepper’s en cuanto a la línea que seguirían las canciones, en su mayoría de Paul McCartney.

De las doce canciones del álbum -sin contar el reprise de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, que como su propio nombre indica es una repetición de la misma canción-, Paul firma directamente seis de ellas. Pero también podemos atribuirle la mayor parte de With a Little Help from My Friends: un tema que Paul y John compusieron mano a mano para que lo cantase Ringo, aunque las ideas principales son de Paul.

Con eso sumaríamos siete de doce, entre las que encontramos la que abre el álbum y le da título, así como las estupendas Getting Better y, una de mis favoritas, She’s Leaving Home. También hay sitio para temas más sencillos, tan pegadizos como adorables al estilo de Paul, como When I’m Sixty-Four.

John Lennon por su parte solo aportaría cuatro temas al Sgt. Pepper’s entre los cuales están la intrascendente Good Morning, Good Morning y la interesante Being for the Benefit of Mr. Kite!. Pero las realmente relevantes son por supuesto la superpsicodélica Lucy in the Sky with Diamonds y la que es sin duda la obra maestra del álbum: A Day In The Life. Si cuando John empieza a cantar eso de “I read the news today, oh boy…” no se te ponen los pelos como escarpias es que no tienes sensibilidad musical alguna. Se trata de un tema maravilloso que, en mi opinión, se estropea con el pegote central agregado por Paul McCartney y que rompe la atmósfera por completo.

Para completar las pistas del Sgt.Pepper’s nos queda mencionar el tema de George Harrison Within You Without You. Se trata de una canción con mucha influencia de la música india, donde Harrison toca el sitar. Una canción curiosa y rompedora, pero aún lejos de la cotas como compositor que George Harrison alcanzaría después.

Más allá de lo estrictamente musical, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band es un disco conceptual. De hecho es el primer disco conceptual de la historia. Hasta entonces los álbumes eran, como hemos dicho, meras colecciones de canciones sueltas y en general de temas secundarios, de descartes que no tenían la suficiente entidad para ser singles.

Con el Sgt. Pepper’s The Beatles dieron un paso fundamental a la hora de concebir un álbum como un todo artístico. Por supuesto fue idea de Paul, que era quien siempre intentaba llevar al grupo un poco más allá. Y no cabe duda que en este caso lo consiguió. Más tarde intentó hacer lo mismo con el álbum y la película Magical Mistery Tour -con un resultado irregular- y con el proyecto de Get Back, que fue un desastre y que finalmente pasaría a ser el álbum Let It Be.

Para la ocasión Paul se inventó una banda ficticia -la banda del Club de los Corazones Solitarios del Sargento Pimienta- que sería la encargada de interpretar los temas del álbum. A esto hay que sumarle algunos detalles musicales, pequeños pero muy originales en la época, como encadenar los primeros temas del disco sin pausa de silencio entre ellos, como si de una actuación en directo se tratase; o el de repetir el tema de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band a modo de leitmotiv y despedida del ficticio show.

Aparte de esto el Sgt. Pepper’s no deja de ser una colección de canciones como los de cualquier otro álbum. Pero bastaron estos pequeños detalles y esa idea hacer un disco conceptual para revolucionar el mundo de la música. A partir de entonces tanto la industria como los artistas empezaron a ver los álbumes de otra forma, no como algo secundario a los singles, sino como el producto principal, como una obra artística con entidad propia.

No puedo terminar este artículo sin mencionar la histórica portada repleta de personajes de todo tipo con la que tuvieron algún problema, ya que se censuró la aparición de algunos como Ghandi o Hitler. O también el hecho de que es el primer disco de la historia en el que se incluyeron las letras de las canciones. Empeño este atribuido a John Lennon tras su paso por España y conocer al profesor de inglés Juan Carrión, que fue a buscarle para preguntarle por las letras de The Beatles que no terminaba de entender bien. Esta historia la podéis ver en la película de David Trueba Vivir Es Fácil Con Los Ojos Cerrados (2013).

Espero que con la excusa del 50º aniversario de este mítico álbum de The Beatles y si os ha gustado este post os dé por darle una nueva escucha, que nunca viene mal volver de vez en cuando a los clásicos.

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