El Renacido: una épica y hermosa decepción

Tras su éxito el año pasado con Birdman, Alejandro González Iñárritu vuelve ahora con otra superproducción épica protagonizada por Leonardo DiCaprio: El Renacido. El director mexicano parece estar en racha y haber sido acogido con los brazos abiertos en Hollywood, lo que no es cosa fácil.

El Renacido relata una historia sencilla de supervivencia y venganza basada en hechos reales. El explorador Hugh Glass (Leonardo DiCaprio) emprendió un largo viaje de regreso a la civilización tras ser dado por muerto por sus propios compañeros de expedición. El guion se toma muchas licencias al respecto de la historia real, ¿pero no es eso lo bonito de la ficción? Lo importante es si logra engancharnos y sumergirnos en la épica odisea del protagonista, y por lo tanto si logra conmovernos.

Y la respuesta, tristemente, es que no. El Renacido es fría. No solo porque se desarrolla en helados y escarpados paisajes donde la naturaleza es de lo más hostil, sino porque el espectador siempre está distanciado de lo que está ocurriendo en la pantalla. Las escenas de violencia extrema, por más sangrientas, explícitas e impactantes que puedan ser, no compensan el hecho de que el guion es disperso y falto de ritmo.

La duración de El Renacido -más de dos horas y media- tampoco ayuda. La película es muy larga o, mejor dicho, se hace muy larga. Le sobra metraje por todos lados. Tomar la decisión de meter la tijera y recortar sin compasión para beneficio del ritmo y, por ende, de todo el film es algo que, por lo menos en este caso, era necesario. Por desgracia esto no lo suelen hacer los directores que se han venido arriba, como parece que es el caso de Iñárritu.

El problema de El Renacido es que la historia, por muy épica que sea -o que se quiera presentar-, es muy sencilla, por no decir simple. Queda muy descompensado el relato al respecto de un envoltorio tan gradilocuente. Al final el fondo es mínimo y al espectador solo le queda centrarse en la forma si quiere disfrutar algo de el espectáculo.

Y ahí es donde están los puntos fuertes de El Renacido, en el apartado técnico. La fotografía es impresionante, con esos paisajes naturales helados de fondo. El manejo de la cámara es del nivel más alto posible -como ya demostró Iñárritu en Birdman-. Las escenas de acción, tanto en coreografías como en montaje, son realmente espectaculares. De verdad que hay algunas impresionantes.

Por todo ello merece mucho la pena verla en pantalla grande. La pega es que conforme avanza la película tanto despliegue va perdiendo fuerza visual al ver una y otra vez los mismos recursos sin ir acompañados de un relato suficientemente interesante.

Y luego, por supuesto, está Leonardo DiCaprio. Él es el protagonista absoluto de El Renacido. Toda la película se sustenta en su personaje y, la verdad, es que DiCaprio aguanta bastante bien. Su interpretación entre contenida e histriónica, sin ser en mi opinión tampoco ninguna maravilla, puede ser una de las mejores de su carrera.

Si no se lleva este año el Oscar al mejor actor ya no se lo va a llevar por nada. No solo por cómo lo hace en El Renacido, sino porque no tiene competencia entre el resto de nominados, que este año el nivel está muy bajo.

Además del Oscar a mejor actor, El Renacido opta también a un buen puñado de premios de la Academia de Hollywood -un total de 12-. Entre ellos la mayoría de principales como son mejor película y mejor director. En mi opinión está muy sobrevalorada y solo se merecería los premios más técnicos, en concreto el de mejor fotografía.

Sin embargo no está nominada a la mejor banda sonora, que a mí me gustó mucho. En especial el tema principal, orquestal y minimalista, con frases de dos y tres notas con largos silencios entre ellas me pareció de una gran belleza, muy acorde la la espectacularidad de las imágenes.

Esperaba más de El Renacido. Me gustó mucho Birdman y no me cabe duda de que Alejandro González Iñárritu es uno de los grandes directores de cine en la actualidad -a pesar de sonados baches como Biutiful-. Pero creo que en cierta medida ha fallado en la dirección de El Renacido. El despliegue narrativo y visual debería haber estado más acorde con la sencillez de la historia, haber sido una película más directa, menos dispersa. Y más corta.

Aún así no me entendáis mal: se trata de una buena película, si sabes lo que vas a ver y la afrontas con paciencia. Desde luego es para verla en el cine, porque en El Renacido lo más importante y lo más bello son las imágenes.

Actualización: Os dejo la banda sonora, porque de verdad que mola mazo. 😉

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